Página de Inicio | Identifícate (si ya estás registrado) | Regístrate | Acerca de...
  • Corniero
    • Localización
    • Edad antigua
    • Prehistoria
    • Gastronomía
    • Información para el visitante
  • Turullo Dic09
    • Números anteriores en PDF
  • La Semana
    • Carteles de la Semana
    • Recortes de prensa
    • Álbum fotográfico de la Semana
      • 2009
      • 2008
      • 2007
      • 2006
      • 2005
  • Caminos
    • Desde Corniero
      • Cuatro Pueblos
      • Cuetos Negros
      • Ermita de Roblo
    • Por la zona
    • Las montañas
      • Yordas
      • Las Pintas
      • Gilbo
      • Jaido
  • Tu sección
    • Tus Fotos
      • Invierno
      • Fotos Antiguas
    • Tus Noticias
  • Micología
    • Reglas de recogida de Setas
    • Claves dicotómicas de generos
    • Partes descriptivas e identificación
    • Principales familias y géneros
    • Tricholomas
    • Boletus
  • Acerca de
    • La Asociación
    • Contacto y Sugerencias
    • Normas de participación

Tus fotos del invierno

josemari

Sube tus fotos del invierno

Debes estar registrado para poder subir fotografías.

Accesos rápidos a

  • - Subir fotos del invierno
  • - El Turullo diciembre 2009
  • - Álbum Fotográfico
  • - Caminos y rutas de montaña
  • - links de interés para el visitante

Comentarios recientes

  • Guru en Pedalearse los Picos de Europa
  • Francis en XXI Semana Cultural
  • corniero.org en Tus Noticias
  • corniero.org en 2009
  • juan en XXI Semana Cultural

Buscar en corniero.org

Temas

álbum Actividades antiguas Bicicleta Carnaval Caza Cistierna Comarca Consultorios Corniero corniero.org Crémenes Diputación ferrocarril feve fotos historia Montaña museo navidad Osos PlanE Riaño Rutas Semana cultural Sucesos turismo Turullo

Enlaces de interés para el visitante

  • - Alojamientos en Corniero y alrededores
  • - Casa rural Rectoral Picos de Europa
  • - El Sabinar. Alojamiento y restaurante rural
  • - Museo de la siderurgia y la mineria de Castilla y León (en Sabero)
  • - Museo Etnografico de la Montaña de Riaño (Riaño)
  • - Museo Ferroviario (en Cistierna)
  • - Casa del Parque Regional de Picos de Europa (en Lario)
  • - Museo de la Fauna Salvaje (en Valdehuesa, Boñar)
  • - Localidades de interés para visitar en la zona

Administración

  • Registrarse
  • Iniciar sesión
  • RSS de Entradas
  • RSS de los comentarios
  • WordPress.org

Corniero

Prehistoria

  1. El rio Esla y los Celtas
  2. Cantabros y Astures
  3. El verdadero origen del Esla
  4. La llegada de los Celtas
  5. Habitat y religión de los Celtas
  6. Las lápidas Vanidienses

Autor: Julio de Prado Reyero

El río Esla y los Celtas

Comenzar la historia del Alto Esla hablando del río Esla, a primera vista parece un tanto romántico e ilógico; sin embargo no es así, pues a parte de ser este río como una especie de su columna vertebral, hasta nuestros mismos mayores nos han llegado refranes y dichos que nos hablan de la importancia y veteranía de nuestro río, al que siempre llamaron río Grande y río Caudal y se referían a él asegurando que esto o aquello es más viejo que la orilla del río.

El río Esla, no sólo es importante por ser el más caudaloso de la provincia, lo que le ha valido el título de Padre y Señor, como nos lo recuerda el P.Getino al insinuarnos que el Esla y el Sil son los grandes señores de la hidrografía leonesa, a ellos vienen a rendir el tributo de sus aguas los restantes ríos, si se exceptúa el caprichoso Valderaduey. Por otra parte nuestra historia nace y se desarrolla junto al río Esla.

No siempre nuestro río tuvo este nombre: al principio se llamó Astura, luego Estura, más tarde en la época medieval Istola o Estola y también Stola, pasando después a abreviarse en Estla, hasta llegar definitivamente en el siglo XIII a la actual denominación de río Esla.En cuanto a su etimología, hoy está generalmente admitido que es uno de los muchos vocablos vascos que perduran en nuestra tierra. Astura procede del euskera ast-ura o ur; a saber peña y agua, que en este caso significa agua de las peñas.

El primer historiador que menciona el río Astura es el romano Floro en el siglo II después de Cristo. A continuación lo hace el hispanorromano Paulo Osorio en torno al año 418, siendo seguro que, tanto el uno como el otro, lo hayan tomado de la Historia de Roma de Tito Livio, contemporáneo de Cristo, cuya obra en parte ha desaparecido. El geógrafo griego Strabón que nació en el año 63 antes de Cristo, no menciona expresamente este río, pero sí nos habla de los cántabros y astyres o astures. San Isidoro de Sevilla, que vivió en el siglo VI, en su famoso libro Las Etymologías nos habla asimismo del río Astur y añade que los habitantes de esta zona recibieron el nombre de astures, porque habitaban cerca del río Astur y vivían encerrados entre montañas y selvas.

En consecuencia, la región poblada por los astures o Convento de los Astures recibió el nombre de Astura y era tan amplia, que limitaba al note con el Mar Cantábrico y al sur con el Duero, denominándose a aquellos astures transmontanos y a los de la vertiente de acá foramentanos, que a su vez se dividían en bergienses o bercianos con capital en Bergidum, los augustanos con capitalidad en Astúrica Augusta (hoy Astorga) y los lancienses, que tenían la capital en Lancia (en las inmediaciones de Mansilla de las Mulas) y a cuyo territorio pertenecía parte del Bajo Esla.

Subir

Cantabros y Astures

Los autores antiguos, como Floro, hablan conjuntamente de los cántabros y astures, titulando a su libro Bellum cantabricum et asturicum (guerra contra los cántabros y astures). Lo que resulta más difícil es distinguir los límites exactos entre los dos pueblos. Hay que tener en cuenta que la parte este del Cantábrico estaba habitada por los cántabros, mientras que la parte este lo estaba por los astures.
Nadie pone en duda que su línea divisoria partía aproximadamente desde Ribadesella, siguiendo los márgenes del sella hasta llegar por Sajambre al Pontón; pero desde aquí algunos autores, como González Echegaray, la llevan luego a Cofiñal para bajarla a Cistierna. Otros, en cambio, como el clásico Schulten, desde el Pontón la conducen en curvatura por tierras de la Reina hasta el Pando y luego la bajan por las vertientes de Cea-Esla hasta la llanura del Duero donde se establecen los vacceos.

Las razones que aducen los primeros se pueden resumir en dos: una sustentada por Menéndez Pidal, que atribuye a los astures la pronunciación de la F y a los cántabros su cambio en H, y dado que nuestra tierra siempre ha adoptado esta modalidad, la consideran cántabra y la otra la pretender encontrar en la toponimia de Cofiñal, Confiniale o límite posible entre ambos pueblos. Carmen García Merino llega a decir que parece más seguro que los vadinienses son cántabros.

Los que disienten apoyan sus razonamientos en que fue el Esla el que dio su nombre a los astures. José González califica constantemente a los pobladores del Sella y del Esla como astures e inclusive escribió una novela histórica titulada <>, que tiene como escenario estas tierras.

A los celtas que poblaban las márgenes del Esla y del Sella (si exceptuamos una pequeña porción de este territorio ocupado por los salaenos) se les conoce como Vadinienses y que a su vez es tenida como la tribu o pueblo más arcaizante de la época prerromana, cuya capital, según Ptolomeo era Vadinia.

Subir

El Verdadero origen del Esla

Otro tema constante para la polémica, sobre todo a partir del siglo XIX, ha sido el relativo al verdadero tramo del río o ríos de las montañas de Riaño, a los que corresponde con toda propiedad y derecho el nombre de río Esla. Unos, siguiendo a D.Antonio Valbuena o D.Teodoro de Valdeón, ponen el origen del Esla en las Tierras de la Reina, a cuya tesis se unió el P.Bernardino Pérez, mientras que otros, encabezados por D.José González, como E.Martiño y Olegario Cascos, lo sitúan en Valdeburón.

Más que por argumentos históricos y serios, ambas tendencias se han guiado por apasionamientos de paisanía, aduciendo textos distorsionados, como muy bien anota J.Canal, que se adhiere con argumentación sólida y seria a mi tesis aportada en otras publicaciones, como Cistierna y sus Comarcas y Riaño ya es historia, en que concluye que el Esla nace en la intersección de los dos ríos (pero, es seguro que más tarde, por lo menos de Riaño para abajo fue llamado Estola, Esla). En realidad se repite aquí lo que ocurre con otros ríos, como el Órbigo que lo forman el Omaña y el Luna en su conjunción.

En efecto repasando todos los documentos medievales conocidos no encontramos ninguna ubicación del Esla de Riaño para arriba. A Riaño, en cambio, se le llama Riángulo (Rivi angulum) precisamente por confluir aquí el río Beirón (Bayones) y el Luso, que llega desde Valdeburón, una vez acogidas las aguas del río Ocza, que baja del Pontón. De los pueblos de Riaño hacia arriba se suele decir en la documentación medieval que están “juxta Beiron” o “juxta Luso”, según los casos y expresamente se dice en el Becerro del Monasterio de Sahagún que un monasterio del territorio de Riaño está junto a las fuentes del Esla “locum certum ubi oritur Estula”. Evidentemente el San Cristóbal de Riaño se ha confundido con el San Cristóbal de La Uña.

Por el contrario, cuando se mencionan los pueblos de Riaño para abajo, siempre se les sitúa “juxta flumen Stolae” (junto al río Esla).

Subir

La llegada de los Celtas

De todas las maneras los pueblos que poblaron la zona cántabro-astúrica procedían de un tronco común indoeuropeo que mantenía relaciones cordiales e hicieron por algún tiempo causa común contra Roma. Según José Manuel González “los pueblos que penetraron en la Península Ibérica por los pasos pirenaicos en el primer milenio anterior a Cristo pueden ser reducidos a tres: preceltas, celtas y para-celtas. Los celtas serían los que se supone que llegarían antes de los celtas, atendiendo a criterios lingüísticos y acaso arqueológicos. Los celtas fueron seguramente los más importantes de los invasores. Los paraceltas serían los grupos que los celtas arrastraron consigo en su venida a esta Península, como los germanos…”.

Los celtas, más que un pueblo, eran una o varias unidades étnicas emparentadas entre sí; por lo que unos eran altos, rubios, dolicocéfalos, mientras que otros eran morenos y braquicéfalos, resultando así de su cruce otros dolicocéfalos, morenos. Los cántabros y astures eran parte de los celtas, que llegaron a España a finales del siglo VI antes de Cristo. Así lo hace constar Menéndez Pelayo en su famosa obra Los Heterodoxos Españoles. Esta misma opinión sustenta nuestro ilustre paisano el Obispo Fernández Valbuena en su libro La religión a través de los siglos, refutando al mismo tiempo como exagerada la creencia de ciertos historiadores que hacen remontar la llegada de los celtas a nuestro suelo hasta los siglos XVI o XVII antes de Cristo o al menos al siglo XV como lo hace Fernández Gutiérrez, alegando documentos de historiadores griegos, que sin duda se refieren a los ligures y no a los celtas. La última oleada de los celtas hay que situarla en el siglo III antes de Cristo.

Otro ilustre paisano, el P.Isla, reaccionaba enérgicamente contra el historiador francés P.Duchesne, cuya obra traduce a nuestro idioma, porque califica de fábulas lo relativo a nuestros primeros conquistadores, asegurando <>. Concluye ingeniosamente el autor de Fray Gerundio apelando a la misma Sagrada Escritura, trayendo a cuento aquello de “que a los que tratan de fábulas estas verdades históricas… se pudiera aplicar en no muy impropio sentido aquello de que en verdad apartan su sentido de la verdad y van en busca de fábulas”.

Los indicios de vida humana en nuestra tierra con anterioridad a esta época resultan problemáticos. Gómez Moreno, Aurelio Calvo y J.González no se atreven a catalogar con certeza en la época neolítica los pocos objetos sospechosos que se han encontrado por aquí, pero los autores modernos son en esta materia bastante menos severos. Últimamente en término de Sorriba del Esla, cerca de Reguero Seco, se han encontrado restos del paleolítico medio. La estancia de los íberos en la zona cantábrica es evidente a juzgar por los vestigios de Altamira, Peña Tu, Puerto Llanes, Teberga, etc. …

Subir

Habitat y religión de los Celtas

Los celtas en su manera de vivir dan un paso hacia adelante con relación a sus antecesores los íberos, pues mientras aquellos habilitaban las cuevas como viviendas, estos se sitúan en los altozanos, donde edifican sus castros, construyendo viviendas con techo de tapín y haciendo rodear sus poblados de un muro de piedra o de un foso para defenderse de las tribus rivales con las que estaban constantemente en confrontación.

Aun hoy día a estos lugares se les sigue llamando El Castro, Los Castros, El Castillo, Valdecastro, Trascastro o algo parecido. Citaremos alguno de los castros más conocidos y que nos tocan más de cerca. El Castro; situado enfrente de Sucesiva en terrenos de Sabero y Sahelices, Los Castros entre Sabero y Valdoré y que ya aparece citado en un documento de la Catedral del año 854 como Penna de Castro Peliagii, entre Olleros y Oceja existe otro término llamado también Los Castros; sobre las peñas de Requejo en Santa Olaja de la Varga queda perfectamente delimitado otro castro, pero el castro más importante de todos es el de Vegamediana, en término de Sabero, junto al Castillo en el lugar llamado La Cildad, sin duda por corresponderse con la antigua ciudad de Vadinia, ya que también es conocido como Valiños. La denominación Castillo subsiste en Sabero, Santa Olaja y Fuentes y Peña Castillo en Sahelices, Castil en Aleje, etc…

Hay castros también en Verdiago, La Velilla, Vidanes-Villapadierna, Modino, Lois, etc… Los mejores estudiados hasta el momento son el de Vegamediana, Verdiago, Fuentes y Santa Olaja de la Varga. En todos ellos se han encontrado interesantes objetos de la época de los celtas como hachas de piedra, elementos precursores, restos de molinos de mano, trozos de cerámica, ánforas, hierros, clavos, pendientes, huesos de cabra, ibes, etc…

En cada castro vivía un clan formado por unas 30 personas que luchaban por su supervivencia, dedicándose a la caza y en menor escala a la ganadería y a la agricultura. De nuestra zona procedían los famosos caballos asturcones, así llamados por su origen astur y que fueron muy cotizados para las guerras. Se mencionan también las cabras y la lana, lo que hace suponer la existencia de rebaños de ovejas, pero es desconocida la vaca.

En cuanto a la religión hay que hacer notar que los celtas, a pesar de ser politeístas, eran sumamente religiosos y tributaban honores a las fuerzas naturales como los ríos, montes, caballos, etc… Sus dioses favoritos eran los manes y los lares.

A estas divinidades sacrificaban preferentemente puercos, de donde hacen derivar muchos los ritos y algaraza que acompañan siempre en nuestra tierra a la matanza de los cerdos. También parece que estuvieron en vigor los sacrificios humanos, sobre todo a base de cautivos. Otro aspecto que es preciso destacar en lo religioso es el culto a los muertos.

Subir

Las lápidas Vanidienses

Las márgenes del Sella y del Esla están llenas de lápidas vadinienses colocadas sobre los sepulcros de sus héroes o bienhechores, González Echegaray en la 2ª edición de su obra Los Cántabros enumera más de 40, sin contar las del Sella. De todas ellas se dará cuenta al hacer la historia de cada pueblo. Posteriormente Francisco Diego Santos en su obra Inscripciones Romanas en la provincia de León da a conocer, transcribiendo y traduciendo alguna más. Con motivo del derribo de viviendas a la hora de cerrar el pantano apareció alguna otra.

Todas ellas tienen características comunes, señalándose en la mayoría de ellas la condición vadiniense del difunto. Generalmente estas lápidas son peñascos de arenisca, de tono ocre rojizo, que miden de 1,25 a 1,50 metros de largo, 0,67 de ancho y 0,25 de grueso. Si bien hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos se encuentran fragmentadas por haber estado colocadas en alguna edificación posterior o muy desgastadas por haber servido en ocasiones de umbral, siendo a veces difícil su interpretación. En el siglo X un documento del Monasterio de Eslonza hace referencia a la petra scripta que sirve de mojón entre Vozmediano y La Velilla.

Llámense estas lápidas vadinienses por corresponder a los cántabros vadinienses que poblaron el Alto Esla y el Sella. Su capital era Vadinia. ¿Dónde estaba Vadinia? Éste era uno de los tantos enigmas históricos, que hizo colocar esta ciudadela, con más o menos fundamento a unos en la zona del Sella cerca de Corao o Cangas de Onís y a otros en Riaño, Crémenes o Villapadierna; pero siempre sin fundamentación alguna. El mismo J.M.González a este respecto con toda franqueza confiesa que todo esto resulta problemático, pues no sabemos si los vadinienses de Asturias eran prolongación de los de la vertiente leonesa, o si los vadinienses de León eran una prolongación de los Asturianos.

En las inmediaciones del Castillo de Aquilare o Aguilar de Sabero, y concretamente en los terrenos ocupados por el antiguo Castro de Vegamediana, que es el más importante de la región, se conserva el topónimo de La Cildad. Ante la coincidencia de este nombre con el de Monte Cildá en Olleros del Pisuerga (Palencia) donde González Echegaray sitúa la Vellica de Ptolomeo, como se ha constatado con alguna inscripción allí encontrada y que él identifica con Bergida, creemos que la Cildad de Sabero se corresponde asimismo con Vadinia, suposición que comparte el mismo González Echegaray, quien asegura que hasta el momento este topónimo se ha encontrado únicamente en lugares donde estuvieron ubicadas algunas de las antiguas fortalezas militares o cívitas. Por otra parte, se trata de un lugar estratégico fuera de serie que lo aprovecharon sucesivamente romanos, godos, árabes y cristianos medievales.

De todas formas Vadinia jugó un papel muy importante en los albores de nuestra historia, puesto que desde ella se organizaban coordinaban la vida y la acción de los innumerables castros de nuestra geografía.

Subir

 

Texto: Julio de Prado Reyero



Difunde el contenido en la red:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • MSN Reporter
  • Technorati
  • Twitter
  • Yahoo! Bookmarks
  • Yahoo! Buzz
  • MySpace


Dejar un comentario

Nota Importante: La Asociación Cultural y Recreativa Amigos de Corniero no se hace responsable de los comentarios y opiniones expuestos por los participantes en cualquiera de los blogs habilitados en corniero.org. Los responsables últimos son los autores de dichos comentarios. La Asociación publica unas normas de participación en los blog para promocionar el uso responsable y respetuoso de este medio de expresión.
Si observa algún comentario que transgrede dichas normas, por favor póngase en contacto directamene con el administrador. ¡Muchas Gracias!
Publica y mantiene: Asociación Cultural y Recreativa Amigos de Corniero 2009
Tema creado por Got Chance and Nitrogen DesignsPowered by Wordpress